El partido opositor Unamos aseguró este 24 de febrero que Nicaragua ha entrado en una etapa definitiva hacia la libertad, afirmando que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se encuentra «aislado y condenado internacionalmente»
El partido opositor Unamos aseguró este martes, 24 de febrero, que en Nicaragua «el tiempo de la libertad llegó» y sostuvo que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo atraviesa su etapa final, marcado, según sus dirigentes, por el aislamiento y la presión internacional.
En un pronunciamiento público y posterior rueda de prensa, la organización afirmó que la dictadura «se encuentra en sus días finales, sin respaldo interno, aislada y condenada internacionalmente», y llamó a la unidad de las fuerzas políticas y sociales para abrir paso a una transición democrática.
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«Es el momento de fortalecer nuestra lucha y la unidad en la acción (…) para abrir las puertas a una transición democrática en Nicaragua», señala el documento divulgado.
«El régimen está solo»
Durante la comparecencia ante medios, la activista Suyen Barahona aseguró que dentro de la organización existe la convicción de que el cambio político es inevitable. «Estamos absolutamente convencidas de que habrá una transición en Nicaragua, el régimen está solo», afirmó.
Barahona sostuvo además que el Gobierno no ha confrontado abiertamente a la administración estadounidense actual porque reconoce el peso de las advertencias internacionales. «La dictadura no ha confrontado a la administración de Trump porque están claros en la amenaza y que verdaderamente se puede concretar», declaró.
Para Unamos, la clave está en aumentar la presión interna y externa. «Es necesario hacer una ruta de salida a Nicaragua que estamos convencidos debe darse con mayor presión internacional», subrayaron.
Presos políticos como «moneda de escape»
Una de las exigencias de Unamos es la libertad para todos los presos políticos. La ex presa política Tamara Dávila recalcó que la oposición necesita actuar en conjunto para lograrlo.
Por su parte, Ana Margarita Vijil afirmó que el régimen mantiene a los presos políticos como herramienta de negociación. «Ellos no han liberado a los presos políticos porque los presos políticos son su moneda de escape», expresó. Añadió que el Gobierno «está preocupado y tiene por qué estar preocupado».
Unamos insistió en que la libertad «plena, incondicional e inmediata» de todos los presos políticos es una condición básica para cualquier proceso de transición, junto al retorno seguro de las personas exiliadas y la restitución de la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella.
Desmontar el aparato represivo
El partido también planteó la necesidad de desmantelar el sistema represivo construido en los últimos años, incluyendo la derogación de leyes que han sido utilizadas para criminalizar la disidencia, así como una reforma profunda del sistema judicial.
«Para Unamos es recomponer la Corte Suprema de Justicia», insistieron, señalando que sin un poder judicial independiente no puede hablarse de garantías reales.
También demandaron el cese de la persecución contra la Iglesia y líderes religiosos. «Es fundamental que cese la persecución a la iglesia, que los pastores dejen de ser perseguidos», expresó Barahona.
Unidad como estrategia
El partido informó que ha sostenido reuniones con distintos grupos opositores desde enero y reiteró su disposición a dialogar con todos los sectores. «Estamos en disposición de hablar con cualquier grupo y con cualquier persona; este momento es vital en que tenemos que unir fuerzas», señalaron.
«La tiranía de los Ortega Murillo se acerca a su fin. Con la unidad de todo el pueblo y de las fuerzas políticas y sociales, podemos lograrlo».
