En un comunicado tardío, Daniel Ortega y Rosario Murillo se limitaron a clamar a Dios por «el milagro de la paz», enviaron condolencias a Irán y se guardaron sus agresiones contra Estados Unidos
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo emitió una condena por los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán que provocaron la muerte del ayatolá Alí Jamenei y altos mandos militares, pero se abstuvo de mencionar a los dos países que dirigieron los bombardeos contra Teherán y otras ciudades de la nación persa.
«Ante los trágicos acontecimientos que se vienen desencadenando en la República Islámica de Irán, y en toda la región de Oriente Medio, el gobierno de reconciliación y unidad nacional de nuestra Nicaragua, bendita y siempre libre, en primer lugar, condena todas las formas de guerra y clama a Dios omnipotente y señor nuestro, para que uniéndonos en oración y súplica logremos el milagro de la paz», dice en un comunicado en el que apelan a la religión para cuestionar los bombardeos.
En el texto oficial, que difundieron los medios del oficialismo el domingo, primero de marzo, los codictadores nicaragüenses expresaron sus condolencias por la muerte del ayatolá, quien estaba al frente del régimen iraní desde el año 1989 cuando lo nombraron en el cargo más importante de la república islámica.


Califican muerte de Jamenei como un martirio
Incluso, apropiándose del lenguaje iraní, calificaron su muerte como «un martirio».
«Desde Nicaragua que ha sufrido tanto las diferentes modalidades de agresión y guerra, llamamos por la continuidad de un diálogo con negociaciones bien intencionadas y eficientes que pongan fin a esta catástrofe que, como sabemos, representa tanta y más desgracia para una comunidad humana que vive, porque vivimos, de asombro en asombro, ante el aumento del dolor, la desdicha, el infortunio y la fatalidad», agregaron.
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Los ataques dejaron a Irán con un gobierno de transición que encabeza su presidente, Masoud Pezeshkian, junto con el jefe del poder judicial y un clérigo de alto rango del Consejo de Guardianes.
Régimen ha sido cauto en su condena
Como pasó en enero con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras bombardeos de EE. UU. contra Caracas y ciudades aledañas, el régimen sandinista ha sido cauto en pronunciarse en contra de estos bombardeos.
Llama la atención, en especial por la alianza que se gestó con Irán desde la visita del fallecido presidente Ebrahim Raisi en 2023, con quien la dupla Ortega-Murillo firmó acuerdos de cooperación política, sanitaria, tecnológica y judicial.


Este acercamiento del país centroamericano al régimen teocrático lo puso más en la mira de Washington que desde la captura de Maduro y Flores ha presionado a la dictadura para que libere presos políticos, ha sancionado a seis altos mandos de El Carmen, entre otras acciones.
Laureano Ortega, el encargado de las relaciones con Irán
A mediados de febrero, el asesor presidencial de inversiones e hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, participó en la celebración del 46 aniversario del régimen islámico de Irán y ratificó la alianza entre los dos países.
«No han podido ni podrán. Irán ha demostrado lo que es la tenacidad, la valentía, la ingeniosidad, la creatividad de un gran pueblo que ha salido adelante en todos los campos con enormes avances, especialmente en la ciencia, en la tecnología, en la salud, en la educación y que lo comparte con los pueblos del mundo», aseguró Ortega Murillo al ir a la embajada iraní en Managua para participar del evento.
Aunque después de la firma de los acuerdos entre Raisi y Ortega y Murillo no se conoce algún alcance de esas acciones, la Asamblea Nacional de Nicaragua, al servicio del régimen, ratificó la firma de un Memorándum de Entendimiento para la creación de una Comisión Mixta Intergubernamental entre los gobiernos de Irán y Nicaragua, a finales de 2023.
