Estados Unidos dejó por fuera al régimen Ortega-Murillo mientras aumenta la presión contra la dictadura sandinista
Nicaragua quedó fuera de la iniciativa Escudo de las Américas, que el pasado fin de semana lanzó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a 11 mandatarios de derecha de América Latina.
En el encuentro participaron los mandatarios centroamericanos Nayib Bukele (El Salvador), Nasry “Tito” Asfura (Honduras), Rodrigo Chaves (Costa Rica), José Raúl Mulino (Panamá) y uno muy cercano por ser miembro del Tratado DR-Cafta, Luis Abinader, de República Dominicana.
A la cita también acudieron Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, por Paraguay; Rodrigo Paz, presidente de Bolivia; Mohamed Irfaan Ali, presidente de Guyana; José Antonio Kast, presidente electo de Chile, y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.


El régimen sandinista, en la mira de la Casa Blanca por las masivas violaciones a los derechos humanos, quedó aislado una vez más de iniciativas regionales en materia de seguridad, como la planteada por Trump junto a los mandatarios de Sur y Centroamérica, principalmente, para hacer frente el narcotráfico.
Tras el encuentro, se publicó una proclamación del mandatario republicano en la que hace hincapié en la creación de «la Coalición Anticárteles de las Américas, un compromiso de líderes militares y representantes de 17 países que demuestra que la región está lista para desplegar poder duro para derrotar estas amenazas a nuestra seguridad y civilización. Abordaremos estos graves peligros utilizando todos los recursos necesarios y las autoridades legalmente disponibles, junto con nuestros países aliados», dice el documento.
Una de las decisiones es que Estados Unidos dará formación a los ejércitos de estos países «para lograr la fuerza de combate más efectiva necesaria para desmantelar los cárteles y su capacidad de exportar violencia y buscar influencia mediante la intimidación organizada».
La Nicaragua de Ortega-Murillo aislada
Mientras estas naciones avanzan en la profundización de su relación de cooperación militar con EE. UU., el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo queda más aislado, relegado a un papel secundario y con miembros de la cúpula del Ejército sancionados.
La más reciente por parte de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (Ofac por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro, fue contra el mayor general Leonel José Gutiérrez López, director de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército, al que responsabilizó «de la vigilancia interna y externa del Ejército, así como de la coordinación con la policía y las agencias de seguridad del Estado para garantizar a toda costa que no haya oposición al régimen».
De Gutiérrez López añadieron que dirige una de las estructuras más opacas y «poderosas» del régimen para el control de la sociedad nicaragüense.
Aunque algunos mandatarios centroamericanos como Asfura, cuando lo proclamaron presidente en diciembre pasado en Honduras, habló con los dictadores para llevar una relación armoniosa, Ortega y Murillo pierden aliados para sostenerse en el poder tras lo ocurrido en Venezuela el pasado 3 de enero, día en que fuerzas militares especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, al poner fin a su gobierno de más de una década en la que como la dictadura nicaragüense gobernó con puño de hierro.
Otro de los puntos que acordaron fue el de «mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias extranjeras malignas procedentes de fuera del hemisferio occidental», otro clavo más al ataúd de la dupla dictatorial por su cercanía con Irán, recientemente bajo ataque estadounidense e israelí, así como de Rusia y China, dos potencias rivales de la Casa Blanca.
Qué dijo Trump de la iniciativa
En el lanzamiento del «Escudo de las Américas», Trump dijo que estaba dispuesto a enviar misiles para acabar con los cárteles si así lo pedían los mandatarios asistentes, mientras cuestionó a los gobiernos por permitir que los grupos del narcotráfico se apoderaran de sus países.
Aunque a la cita no asistieron ni México ni Colombia; el primero con poderosas bandas que producen fentanilo y el segundo el mayor productor de cocaína en el mundo, el mensaje del republicano veladamente estaba dirigido a ellos.
«Muchos de los cárteles han desarrollado habilidades militares muy sofisticadas y muchas veces son más poderosos que algunas fuerzas militares y no podemos aceptar eso», cuestionó Trump y ofreció los misiles de alta precisión estadounidense, algunos de ellos utilizados durante la operación «Resolución Absoluta» que acabó con un Maduro detenido y una serie de bombardeos en Caracas a inicios de este año.
Sobre los carteles, señaló que «estas organizaciones representan una amenaza para la seguridad nacional y una vía para nuestros adversarios. Y, por eso, no los queremos cerca de nuestro país».
