Personas mayores de 60 años representan el 33% de los 46 presos políticos registrados por el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas
Al menos 15 adultos mayores permanecen encarcelados por motivos políticos en Nicaragua, según el más reciente informe del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, que advierte sobre el riesgo que esta situación representa para su salud y su integridad física.
Las personas identificadas tienen más de 60 años, lo que las coloca dentro de un grupo especialmente vulnerable dentro del sistema penitenciario.
De acuerdo con el informe, las personas adultas mayores representan el 33% de los 46 presos políticos registrados en el país, una proporción que, según el organismo, aumenta la preocupación por las condiciones en que permanecen detenidas.


«Por sus edades, el 33% de las personas presas políticas son personas adultas mayores, lo que las coloca en una situación de alto riesgo debido a su edad y a enfermedades preexistentes que se agravan en contextos de detención», señala el mecanismo.
El informe advierte que, aunque la legislación nacional contempla protocolos específicos de atención para personas mayores privadas de libertad, en la práctica estos no se cumplen.
«Se ha documentado que las autoridades niegan sistemáticamente el trato digno y el acceso a salud y condiciones adecuadas de detención, lo cual puede constituir tratos crueles, inhumanos y degradantes», afirma el organismo.
Adultos mayores encarcelados
Entre las personas mayores de 60 años que permanecen detenidas por motivos políticos figuran José Manuel Urbina Lara, de 63 años; Wilfredo José Balmaceda Castrillo, de 65; Zacarías Isabel Cano Angulo, de 62; José Ricardo Cortez Dávila, de 72; Eddie Moisés González Valdivia, de 67; Nancy Elizabeth Enríquez James, de 63; Brooklyn Rivera Bryan, de 73; Steadman Fagot Müller, de 71; y Víctor Boitano Coleman, de 64 años.
A este grupo se suman Henry Ildefonso Ruiz Hernández, de 82 años —quien se encuentra actualmente bajo casa por cárcel—; Álvaro Antonio Baltodano Cantarero, de 73 años; Bayardo Arce Castaño, de 76; Carlos Ramón Brenes Sánchez, de 70; y Salvadora del Socorro Martínez Aburto, de 68 años, además de una persona cuya identidad se mantiene en reserva.


La presencia de personas de edad avanzada dentro de la población carcelaria política ha sido motivo de preocupación para organizaciones de derechos humanos, debido a que las condiciones de detención pueden agravar enfermedades crónicas o deteriorar su estado de salud.
Distribución por edades
Según el reporte, de los prisioneros, una persona tiene entre 20 y 24 años y tres personas tienen entre 25 y 29 años. Asimismo, dos personas se encuentran en el rango de 30 a 34 años y otras dos entre 35 y 39 años.
Tres personas tienen entre 40 y 44 años, mientras que seis se ubican entre los 45 y 49 años. A este grupo le siguen siete personas con edades entre 50 y 54 años y cuatro entre 55 y 59 años.
A partir de los 60 años se concentra el grupo más vulnerable. El informe señala que cinco personas tienen entre 60 y 64 años, tres entre 65 y 69 años, cinco entre 70 y 74 años y dos tienen 75 años o más.
46 presos políticos en total
El informe del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, actualizado al 26 de febrero de 2026, registra un total de 46 personas presas políticas en Nicaragua.
La cifra representa una disminución respecto al reporte de diciembre, cuando el organismo documentaba 62 casos.
Según el mecanismo, la reducción se explica por la excarcelación de 19 personas durante el período evaluado, así como por la incorporación de tres nuevos casos documentados.
