Lo que hace cinco años fue una idea de negocio sobre la elaboración de mascarillas para hacer frente a la COVID-19, con una inversión de 10 mil córdobas, hoy en día “Yulu Confecciones” es un taller de costura estable, con cuatro plazas de empleo, especializado en la elaboración de túnicas y uniformes para personal de salud.




De cara a las festividades de Cuaresma, este negocio ya cuenta con una amplia oferta de túnicas para los distintos personajes de la Judea o representaciones artísticas de la pasión y muerte de Jesucristo.
“Como ya tenemos experiencia de lo que es la temporada de Judea, este pequeño negocio que se especializa en túnicas ya está listo con la oferta. Tenemos tallas para niños de 4 a 14 años, y también elaboramos tallas para adultos S, M y L“, indicó Juana Mendoza, propietaria del taller.
El emprendimiento ofrece túnicas por personaje como María, Jesús, soldado romano, Reyes Magos y ángeles, utilizadas en actividades religiosas y culturales propias de la temporada.
Temporadas festivas impulsan la producción y las ventas
Con base en su experiencia, Mendoza aseguró que una de las mejores temporadas de ventas es diciembre, seguida de la Cuaresma, debido a la alta demanda de vestuarios alusivos a estas fechas.
Asimismo, destacó que durante el primero de mayo, en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores, también registran un aumento en las ventas de trajes infantiles, ya que los niños se visten como bomberos, policías y médicos, lo que incrementa las ventas hasta en un 60 por ciento.
El éxito de este taller, según Mendoza, se debe principalmente a Dios, al esfuerzo conjunto del equipo de trabajo y a las condiciones favorables para emprender, incluyendo facilidades y permisos para establecer el negocio.
Los trajes de túnicas, según el personaje, tienen un precio desde 650 córdobas, mientras que los uniformes se cotizan a partir de los 900 córdobas.

Este negocio atiende de lunes a sábado y se ubica sobre la pista a Sabana Grande, en las inmediaciones de los semáforos del mercado Iván Montenegro, unos 200 metros hacia abajo, mano derecha.
Periodista: Celia Méndez
