Al entregarle la medalla, el dictador Daniel Ortega repasó la trayectoria del exvicepresidente y mencionó su participación en la fundación de la UCA, la Cruz Roja, el Incae y su vínculo con La Prensa, donde fue articulista, entidades que fueron confiscadas en los últimos años por el propio régimen.
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo condecoró este lunes 9 de febrero de 2026 al exvicepresidente nicaragüense Jaime Morales Carazo con la Medalla de Reconciliación y Paz Cardenal Miguel Obando y Bravo, en un acto político realizado en la avenida Bolívar de Managua, donde el dictador sandinista repasó la trayectoria pública del homenajeado y su papel en los procesos de negociación durante el conflicto armado de los años ochenta.
La distinción, creada recientemente por el régimen, fue entregada por Ortega y Murillo en una ceremonia oficialista en la que el dictador presentó a Morales Carazo como una figura relevante en la vida política y empresarial del país. Destacó su rol como jefe negociador de la Resistencia Nicaragüense en los procesos de diálogo que contribuyeron al fin de la guerra civil que dirigió el propio dictador rojinegro.
Durante su intervención, Ortega reconstruyó la trayectoria del exvicepresidente y subrayó su participación en la fundación de diversas instituciones académicas, empresariales y humanitarias, así como su vínculo con el diario La Prensa, donde fue articulista durante una década.


El cinismo se estrelló con la verdad
En su discurso, el dictador Daniel Ortega enumeró los espacios en los que Morales Carazo participó a lo largo de su vida pública y empresarial, presentando esos vínculos como parte de los méritos del políticos para recibir la medalla.
«Escritor, empresario, político, personaje relevante. Fue directivo de la Cruz Roja Nicaragüense, del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), luego también él promovió inversiones, desarrollo, en INDESA, fue cofundador de la UCA (Universidad Centroamericana) y de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas; así también del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE). Luego, él fue columnista en el diario La Prensa, de 1968 a 1978. 10 años», afirmó Ortega durante el acto oficial.
El cinismo del dictador se estrelló con la verdad histórica de los últimos años, pues sus referencias abarcaron instituciones que en los últimos años han sido objeto de la ofensiva política del régimen contra el gremio de empresarios, universidades y centros académicos y organizaciones no gubernamentales.
Las instituciones confiscadas
La Cruz Roja Nicaragüense fue cancelada y confiscada en 2023 tras más de nueve décadas de labor humanitaria independiente. Posteriormente, la dictadura traspasó todos sus bienes al Estado, la colocó bajo control del Ministerio de Salud (MINSA) y la rebautizó como “Cruz Blanca”, utilizando la infraestructura y recursos de la histórica institución humanitaria.
Ese mismo año, la dictadura también confiscó la Universidad Centroamericana (UCA), institución jesuita fundada en 1960 y de la cual resaltó que Morales Carazo fue cofundador. Ortega convirtió el campus robado a los jesuitas en un centro de adoctrinamiento, rebautizado como Universidad Casimiro Sotelo.
El mismo patrón se replicó con el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), otra de las instituciones mencionadas por Ortega. El régimen confiscó sus instalaciones en Nicaragua y se apropió de sus bienes. El campus y sus activos fueron ocupados por el Estado, forzando a la institución a replegar sus operaciones fuera del país.


El diario La Prensa, donde Morales Carazo fue articulista durante una década, según mencionó el dictador sandinista, fue confiscado en 2021, su gerente encarcelado y su redacción obligada al exilio. Actualmente, el medio continúa operando fuera del país tras la incautación de sus instalaciones en Managua y se aproxima a cumplir un siglo de historia, solo que ahora desde el exilio.
Trayectoria política y virajes de Morales Carazo
Jaime Morales Carazo ha tenido una extensa y cambiante trayectoria en la política nicaragüense. Empresario y ganadero de origen conservador, fue confiscado durante los años ochenta por el primer gobierno sandinista, que se apropió de su residencia en el barrio El Carmen de Managua, inmueble que posteriormente se convirtió en el actual complejo residencial y búnker de seguridad del dictador Daniel Ortega.
Durante el conflicto armado de esa década, Morales Carazo se integró a las estructuras políticas de la Resistencia Nicaragüense y actuó como uno de sus principales operadores civiles y negociadores en los procesos de diálogo que condujeron a los acuerdos de paz y al desarme de la contra a finales de los años ochenta.


Tras el fin de la guerra y el retorno a la vida política institucional, se integró al liberalismo y mantuvo una estrecha relación con el expresidente Arnoldo Alemán, de quien fue aliado político cercano y padrino de bodas. Con el tiempo, sin embargo, se distanció del liderazgo liberal y terminó acercándose al proyecto político de Ortega.
Ortega lo escogió como su compañero de fórmula presidencial en las elecciones de 2006. Tras la victoria del Frente Sandinista, Morales Carazo asumió la vicepresidencia el 10 de enero de 2007 y se mantuvo en el cargo hasta enero de 2012.
Después de dejar la vicepresidencia, Ortega lo designó como candidato a diputado en las subsiguientes votaciones fraudulentas y Morales Carazo sigue ocupando una curul legislativa, aunque, por su edad, se le ve muy poco en el Parlamento.
