Greivin Acuña Gutiérrez, de 36 años, se declaró culpable el pasado viernes 6 de marzo en Panamá
Un hombre costarricense-panameño fue condenado por las autoridades judiciales de Panamá a 25 años de cárcel, tras ser hallado culpable del femicidio de la nicaragüense Perla Morena Lagos Oporta, de 35 años, a quien asesinó el pasado octubre de 2025 en Costa Rica.
Lagos Oporta no se reportó a su trabajo durante varios días, lo que llamó las atención de sus compañeros de labores que reportaron su ausencia ante las autoridades. Su cuerpo lo localizaron en un hospedaje de Río Claro de Golfito, Costa Rica, el domingo 16 de octubre del año pasado.
Su pareja, Greivin Acuña Gutiérrez, de 36 años, que tiene doble nacionalidad panameña y costarricense fue investigado como principal sospechoso del femicidio de la nicaragüense. La pareja había pasado por una relación conflictiva en los últimos meses, ya que testimonios de los vecinos informaron que él era una persona agresiva.


Aunque Gutiérrez huyó a Panamá para intentar refugiarse donde su familia materna, una alerta roja de Interpol permitió su detención, mientras se procedió a solicitar su extradición para responder por el asesinato de la mujer, dijo el Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica el 27 de octubre, día de su captura.
Después de su arresto en Panamá, la Unidad de Género de la Fiscalía de Costa Rica anunció que permanecería detenido al menos por seis meses, en suelo panameño, mientras se avanzaba en el intento de extraditarlo.
Finalmente las autoridades panameñas rechazaron la solicitud de enviarlo a territorio costarricense, lo que provocó el rechazo de la familia de la mujer asesinada.
Familia de nicaragüense se quejó en Costa Rica
Lagos Oporta era natural de Nicaragua pero se nacionalizó costarricense. Tenía una hija de ocho meses al momento de su muerte, de acuerdo con su familia que mostró su preocupación después de que Panamá decidió no extraditar al responsable de su muerte.


En varias ocasiones denunciaron la demora y la falta de una investigación seria por parte de Costa Rica, en especial de Río del Golfito, donde intentaron cerrar el caso.
Sin embargo, el pasado 6 de marzo se celebró el juicio en Panamá. Gutiérrez se declaró culpable por lo que le dictaron sentencia de 25 años de prisión.
Ante la lentitud que avanzó el proceso, sus familiares participaron en las movilizaciones del 25 de noviembre por el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer para demandar justicia, condenar a las autoridades costarricenses por la falta de apoyo y exigir que Panamá celebrara su juicio.
