Según sus estados financieros de 2025 publicados en La Gaceta, el partido manejó ingresos por C$ 664.6 millones (US$ 18.15 millones), un incremento que supera el 1,800% en comparación con los recursos que disponía al retornar al Gobierno en 2007
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) reportó ingresos anuales por C$ 664.6 millones durante 2025, según los estados financieros publicados este martes, 24 de febrero, en La Gaceta, Diario Oficial. La cifra equivale aproximadamente a 18.15 millones de dólares, convirtiéndose en el presupuesto más alto desde que Daniel Ortega volvió al poder en 2007.
Los datos oficiales muestran un crecimiento sostenido del presupuesto del partido. En 2007, el FSLN reportaba ingresos de 34.1 millones de córdobas equivalentes a menos de un millón de dólares al cambio actual. Esto se traduce a que en este tiempo creció 19 veces.
En 2021, los ingresos fueron por el orden de C$ 372.6 millones; mientras que en 2022, los ingresos del partido fueron de C$ 262 millones sin incluir reembolsos del Consejo Supremo Electoral (CSE) por haber participado en las Elecciones Presidenciales.


Esto representa un incremento superior al 1.800% en comparación con los recursos que manejaba el partido antes de retornar al Gobierno.
Para dimensionar el incremento, el presupuesto total de 2007 no cubriría ni el 13% de lo que el partido gastó solo en nómina en 2025, cuando los «Gastos de Personal» alcanzaron C$ 277.7 millones.
¿De dónde provienen los ingresos?
El FSLN está alimentando su estructura con entradas de distintas áreas, aunque sobre el mayor proveedor no hay datos. El documento revela que el rubro más significativo es «Otros Ingresos», con C$ 543.8 millones, lo que representa el 81.8% del total.
El resto de los ingresos se distribuye en: «Bancada FSLN y Nivel Central»: C$ 48.2 millones; «Nivel Departamental»: C$ 60.4 millones; «Alquileres de bienes inmuebles»: C$ 9.8 millones; «Donaciones»: C$ 2.1 millones.
Del financiamiento partidario no queda claro quiénes son los que están detrás de «Otros ingresos», la mayor partida, ni a qué propiedades se refieren con alquileres de bienes, lo que genera intriga en medio de las masivas confiscaciones que el Estado ha ordenado desde 2018.
Movilización, el gasto más alto
En cuanto a los egresos, el mayor desembolso fue destinado a la «Movilización» que sumó C$ 397 millones, superando incluso los gastos de personal.
Además, el partido reportó: «Gastos no personales»: C$ 125.1 millones; «Materiales y suministros»: C$ 111.7 millones; «Gastos financieros» por C$ 4.3 millones y «Gastos de Proyectos especiales y sociales» por el orden de 2.3 millones de córdobas.
En total, los egresos alcanzaron casi C$ 933 millones, generando el déficit anual de C$ 268.2 millones, debido a que sus egresos totales ascendieron a C$ 932.8 millones, muy por encima de lo recaudado.
Una maquinaria millonaria
Desde 2007, el crecimiento del FSLN ha sido constante hasta convertirse en una estructura que mueve cientos de millones de córdobas al año, sin tener una fuente de financiamiento clara.
El salto presupuestario coincide con el control absoluto del aparato estatal por parte del partido gobernante, encabezado por Ortega y su esposa y codictadora, Rosario Murillo.
Con un presupuesto que en dólares supera los 18 millones anuales, el FSLN ha pasado de ser una organización con recursos limitados a una maquinaria financiera de gran escala, con ingresos, gastos y deudas que superan ampliamente los niveles registrados antes del retorno al poder de Daniel Ortega.
