Rosario Murillo ha intensificado su narrativa sobre la «paz» en sus mensajes recientes, advirtiendo a quienes intenten alterarla dentro de Nicaragua
La vocera del régimen y esposa del gobernante nicaragüense, Rosario Murillo, afirmó este viernes 6 de marzo que en el país «nadie puede atreverse a alterar la paz», durante su intervención diaria transmitida por los medios oficiales.
En su mensaje, Murillo insistió en que la paz debe ser resguardada por la población y presentada como el principal valor que, según el discurso oficial, garantiza la estabilidad en el país.
Lee también: Nota relacionada: Ortega incita a los «orejas» a vigilar a opositores en los barrios: «Que no les quede espacio. En cuanto se les descubra, se les captura y se les procesa»


«Nadie puede atreverse a alterar la paz, porque es el don más preciado, el don más grande, el don que nos permite caminar, trabajar en armonía, seguros, tranquilos; vivir, prosperar», expresó.
La funcionaria también afirmó que la paz representa «la bendición suprema del padre celestial» y aseguró que debe protegerse ante cualquier situación que, según el Gobierno, pueda amenazarla.
«Lo importante es que somos para resguardar la paz, cuidar la paz; estar pendientes de que, ante cualquier alteración, se restaure la paz como bien supremo de las familias nicaragüenses», agregó.
Murillo insiste en su discurso de paz
El discurso de Murillo se ha centrado recientemente en la «paz», una narrativa que se intensificó tras la escalada de tensión global por el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, por el asesinato del líder iraní Alí Jamenei.
En días recientes, Murillo también utilizó su intervención diaria para pedir el cese de los conflictos internacionales y llamar a negociaciones que pongan fin a la crisis global.
Sin embargo, en sus declaraciones evitó condenar directamente el asesinato del líder iraní y se limitó a enviar condolencias al gobierno de ese país. Un discurso que ha sido calificado como «temeroso» e «hipócrita» por la oposición.
El discurso oficial sobre la paz contrasta con la situación política dentro de Nicaragua, donde organizaciones de derechos humanos denuncian desde 2018 una política sostenida de persecución contra opositores, activistas, periodistas y líderes religiosos.
Ortega también pidió reforzar vigilancia
Las declaraciones de Murillo se suman al discurso de Daniel Ortega en julio del año pasado, cuando hizo llamados públicos a reforzar la vigilancia política en los barrios.
Durante el acto por el aniversario del triunfo de la revolución sandinista, Ortega instó a simpatizantes del oficialismo a mantener lo que denominó «vigilancia revolucionaria» para identificar a quienes el régimen considera opositores.
«Debemos seguir trabajando… sin descuidar la vigilancia revolucionaria. Y que de esa manera no le quede espacio alguno a los terroristas, a los conspiradores, a los vendepatrias, porque sabrán que en cuanto se les descubra, se les captura y se les procesa», advirtió el mandatario en esa ocasión.
